Sabadell-UD Almería I La crónica Fernando y Ramazani, héroes de una victoria épica (1-2)

  • El meta, con un penalti parado, y el extremo, con un gol sobre la bocina, dan la victoria al Almería en la Nova Creu Alta, en un partido que se había torcido con una expulsión de Peybernes

  • Vïdeo resumen del partido

Ramazani corre a celebrar con Sadiq el 1-2. Ramazani corre a celebrar con Sadiq el 1-2.

Ramazani corre a celebrar con Sadiq el 1-2. / LFP

Revolución total de José Gomes en su once para la visita, años después, a la Nova Creu Alta. La carga de partidos empieza a notarse en ciertos equipos como el Almería, con una preparación física justo debido a lo apretado del calendario y a una pretemporada marcada por el coronavirus, y el técnico portugués tiró de fondo de armario. La idea: frescura para frenar a un Sabadell marcado por la escuela guardiolista.

De hecho, de los once jugadores en liza ninguno jugó el pasado fin de semana ante el Girona. Hasta Fernando salía como capitán del equipo. Había ganas de ver en acción a futbolistas como Robertone o Ramazani, que iban a tener sus primeras oportunidades. Además, Pedro Mendes también había mostrado buenas maneras en lo poco jugado hasta el momento.

De inicio, la intensidad que le puso el Almería al choque fue muy buena. De hecho, no se notaron para nada los cambios sobre el césped. La velocidad de Ramazani iba a hacer estragos en la defensa visitante, con una primera internada que acabó en gol bien anulado por fuera de juego, y una segunda que terminó en penalti claro, al ser derribado cuando se disponía a batir al meta Fuoli. Aketxe, con un zurdado raso, subió el primero y puso el partido donde Gomes quería.

El equipo A no había sido capaz de marcarle un gol ante ocho jugadores del Girona y la unidad B sólo había necesitado once minutos para hacerle dos al Sabadell, aunque sólo subiera al marcador uno. Pero no era sólo el gol, sino que el equipo estaba bien plantado, saliendo con calidad de la presión local y generando peligro cada vez que pasaba el centro de campo, puesto que la defensa arlequinada estaba demasiado adelantada.

Pasada la media hora, el Sabadell dio un paso al frente y metió el miedo en el cuerpo. Primero al pedir una mano de Chumi en el área, que el colegiado no quiso ni consultar en el VAR, y después con un gol anulado a Édgar por un fuera de juego previo. Había sido un golazo, de chilena, pero la acción estaba invalidada. Sin demasiado, los arlequinados habían sometido a los rojiblancos, que defensivamente temblaban. Si bien no se notaba la diferencia entre titulares y suplentes en el resto de líneas, defensivamente no le daba al Almería con esta unidad B. 

Peybernes, dos amarillas seguidas

Los de Antonio Hidalgo olieron el miedo y se lanzaron a por el Almería. Stoichkov estaba haciendo mucho daño entre Peybernes y Centelles. El central francés, de hecho, iba a liar la marimorena en la recta final de la primera parte. Stoichkov aprovechó un hueco en el centro de la defensa para cabecear al fondo de la malla de Fernando el 1-1 y minutos después dejó al equipo en inferioridad. Por protestar había visto la primera amarilla y por una falta absurda la segunda. El ex del Lugo ha jugado poco esta temporada y cuando lo hace se le ve inseguro y pasado de revoluciones. Flaco favor para un partido que parecía encarrilado hasta que defensivamente se echó por tierra el buen comienzo. ¡Qué estaría pensando Ibiza, cedido en el Sabadell y que por la cláusula del miedo no estaba pudiendo jugar!

Gomes se dio cuenta de por dónde cojeaba su equipo y trató de arreglarlo al descanso, ya sin ventaja en el marcador y con un jugador menos. Cuenca entró para fortalecer el centro de la defensa por un Robertone que apenas hizo nada y Balliu entró para cerrar la autovía en la que se había convertido el carril de un Centelles sustituido. El exvalencianista llegó con una vitola de joven promesa, pero se le nota muy verde en el aspecto defensivo, algo clave para un lateral.

El Sabadell se había venido arriba, estaba aprovechando bien la inferioridad numérica y el segundo gol catalán se estaba oliendo. Édgar lo tuvo en un mano a mano, que resolvió muy bien Fernando y minutos después, una falta del propio delantero se marchó rozando el palo. A los 65 minutos, una gran jugada arlequinada acabó con un claro penalti por mano de Balliu. El Almería estaba roto atrás, había muchos espacios y llegaban una y otra vez lo locales con cierta sencillez hasta la línea del meta murciano. Ahí Fernando se estaba creciendo, estaba demostrando porqué era portero titular la pasada temporada y era el único que mantenía a los almerienses vivos. Con los pies, aguantando en el centro, detuvo el penalti lanzado por Stoichkov.

Fernando, deteniendo el penalti de Stoichkov. Fernando, deteniendo el penalti de Stoichkov.

Fernando, deteniendo el penalti de Stoichkov. / LFP

Conforme se acercaba el final, el Almería trató de estirarse y aprovechar los espacios que comenzaba a encontrar en ataque. Lazo, con un fuerte disparo, rozó el tanto. Parecía el momento para aprovechar algún sprint de Ramazani, pero sus compañeros no lo encontraban. Defensivamente, Cuenca había aportado seguridad a Chumi y el equipo sufría menos. El Sabadell colgaba un balón detrás de otro desde banda, por donde seguía llegando con cierta facilidad, pero ahora los rojiblancos se habían parapetado bien.

Y apareció Ramazani

Justo en la última jugada, cuando el colegiado se estaba llevando el silbato a la boca, el Almería encontró a Ramazani. Mano a mano, como en el gol anulado, pero ahora estaba en posición legal y batió a Fuoli. El extremo y Fernando se convirtieron en los héroes del Almería en una noche con tintes épicos. Tres puntos que saben a gloria y que permiten a los de Gomes proseguir con su escalada.

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