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A quién honrar

Es como si la llamada "sociedad civil" no importara y solo interesara conservar la espuma de la fama

Andaba yo contemplando la cripta de la catedral de Lund, con esa curiosa variedad de columnas, cuando me fijé en algunas de las grandes lápidas que abundan por allí. Las había de dos clases.Unas eran de algunos de los obispos de la época. Las otras son de algunos matrimonios donde la mujer es una cabeza con un simple vestido en forma troncocónica y el varón está embutido en armaduras labradas con un cierto cuidado y ciñendo espada al cinto; el valor del hombre, ser o parecer un guerrero. Solo caben jerarquías eclesiásticas o nobles valerosos. Los demás no importan. Tampoco es de extrañar dado el entramado de una sociedad estamental como la medieval. Pero es una herencia de la que no hemos sabido liberarnos. En nuestros tiempos por fin se están empezando a divulgar trabajos en los que se hace mención de cuántos hechos se han resaltado en nuestros libros de historia y otros muchos que, lamentablemente, han caído en el olvido. En relación, por ejemplo, con los siglos XVI y XVII y la presencia de España en las Américas nos han enseñado, desde nuestra más tierna infancia, la larga relación de las gloriosas gestas de nuestros conquistadores, de los Corteses, de los Pizarros y hasta del loco Aguirre y El Dorado.También han resaltado las labores de evangelización y de la "salvación" de los indios, una vez resuelto el problema de si la redención también les llegaba a ellos (pobres, tan lejos). Pero poco o nada se ha dicho de tantos trabajos y tantas aportaciones hechas al desarrollo del conocimiento de la naturaleza, y la correspondiente y nula atención y custodia de los especímenes que trajeron. Nadie conoce ni nombres ni descubrimientos concretos. Remachaba esta actitud Unamuno con aquel "que inventen ellos" y que tanto daño ha hecho al desarrollo de la ciencia en España. Es como si la llamada "sociedad civil" no importara y solo interesara conservar la espuma de la fama.Y me vino a la mente que un pueblo de nuestra provincia de tierra adentro ha dedicado una glorieta a la marina española. Curiosamente ese mismo pueblo tiene un monumento a la legión. No conozco la totalidad de esa población, pero no me viene a la mente que haya tenido un detalle similar con algunos otros colectivos que prestan sus servicios a la población. Se pensará que para esos colectivos su actividad es una obligación y no hubiera que reconocer su importancia. ¿Por qué no dedicarle un monumento, por ejemplo, a los criadores de ganado?

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