Real Racing Club | UD Almería | La crónica Sekou cambia el sabor del partido con un gran cabezazo (1-1)

  • La mala puntería y la falta de ideas tras el cambio de Chema, muestran las carencias rojiblancas, que el delantero canterano consigue enmascarar

Con el liderato y el buen sabor de la primera jornada, pero enfrascado en un cambio total y absoluto de la plantilla a base de talonario, el Almería llegaba a El Sardinero con la intención de demostrar que lo del domingo pasado ante el Albacete no fue un espejismo. En este contexto, es difícil mantener la concentración y la ilusión cuando uno no sabe si mañana puede ser traspasado, pero Pedro Emanuel quiso mandar un mensaje de confianza apostando por el mismo once de pasado fin de semana.

La cosa no fue bien durante el primer tiempo en cuanto a resultado, no así en el juego. El Almería volvió a presionar, a jugar en campo contrario y a crear muchísimas ocasiones ante la portería santanderina. Pero la falta de acierto de Sekou evidenció que el equipo necesita un delantero contrastado, un hombre gol que complemente al canterano para no cargar de presión a un jugador tan joven que, en la última ocasión de partido, iba a ser el salvador. Hasta el momento se han remodelado casi por completo todas las líneas, excepto la delantera y es la que más lo necesita, sobre todo si se termina marchando Simón Moreno.

A los 13 minutos pudo adelantarse el conjunto de Emanuel por medio de Juan Ibiza, pero el defensa estaba en fuera de juego. Gaspar y Chema lo intentaron después desde fuera del área, pero con disparos mansos. El que iba a demostrar cómo se dispara a portería fue Yoda. El exrojiblanco controló con facilidad en el segundo palo, quebró sin demasiados problemas a Martos, flojo en el marcaje, y batió a René con un chut seco. La maldición del ex y eso que Yoda ha sido de los futbolistas más flojos que han pasado por el Mediterráneo en mucho tiempo.

El Almería convocó a 17 jugadores, uno menos de lo que permite el reglamento, porque Rubén Enri tuvo una indisposición médica

No fue mala la reacción del Almería, sobre todo con Gaspar moviéndose mucho entre líneas y con Chema surtiendo de balones a los extremos, pero llegaron los fallos de Sekou en remates que un delantero debe de meter. A media altura, al pie o a la cabeza, centros buenos hacia el '9', que no fue capaz de dirigir con puntería a la meta de Lucas Díaz. Suerte que luego se iba a desquitar. El partido no merecía acabar con 1-0 al descanso, pero los deméritos goleadores rojiblancos se estaban notando. Lo peor es que Pedro Emanuel no podía mejorar el ataque, puesto que en el banquillo no tenía revulsivos arriba. Para más inri, si bien el Almería tiene 28 jugadores en nómina (tres más que fichas se pueden tener federadas, aunque no todos están inscritos en la LaLiga), en el banquillo sólo había seis recambios porque el atacante del filial Rubén Enri no pudo viajar por una indisposición médica.

El comienzo de la segunda parte fue malo. Y eso que el Racing, salvo aprovecharse del mal posicionamiento defensivo rojiblanco en el 1-0, no estaba haciendo nada de nada. Era el Almería el que intentaba algo... hasta que llegaba al área y ahí exhibía sus carencias. Hizo doble cambio Emanuel en el 60, quitando a los dos que más lo estaban intentando, con más o menos suerte como eran Gaspar y Chema, y dando entrada a Yannis y el debutante Lazo.

Romera conecta un remate de cabeza. Romera conecta un remate de cabeza.

Romera conecta un remate de cabeza.

No mejoraba el Almería. Faltaban 15 minutos y el Racing defendía cómodamente ante un Almería que había perdido con los cambios la claridad de juego que tenía en la primera parte. Sin Chema, el equipo estaba plano, perdía más balones de los que pasaba. No había rastro en esta segunda parte del conjunto que tantos halagos se llevó ante el Albacete, era lo más parecido a los conjuntos de la era alfonsina de pasadas temporadas cuando el rival se adelantaba. Insulso, sin demostrar que podía empatar.

Hasta que apareció la cabeza de Sekou. Encima en el minuto 95, alegría doble. Si bien el canterano había fallado alguna ocasión más fácil, escogió el momento en el que aparecen los héroes para poner el empate. Es cierto que Sekou tiene que mejorar en el remate, pero sabe estar siempre en el sitio que se le pide a un delantero. Y apareció en el punto de penalti, entre los centrales locales, para rematar al segundo palo una falta de Aguza. Al César lo que es del César, fue un gran gol. Punto dulce, partido agridulce y última semana para que los nuevos dirigentes fichen gol para partidos como éste, que se tuercen por la mala puntería.

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