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Debe ser primavera

. La primavera es ahora mismo un tonto equinoccio que no sirve para nada

El campo estará verde, debe ser primavera, cruza por mi mirada un tren interminable, el barrio donde habito no es ninguna pradera, desolado paisaje de antenas y de cables. La primavera, si es que ha venido, nadie sabe como ha sido, ni cómo es. Todo el mundo sabe poco más de lo que ve por su ventana o su terraza. Yo puedo ver algo más y os digo que la primavera es como un manto gris que envuelve el cielo y deja caer una lluvia fina que moja las calles vacías. En Roquetas de Mar el martes pasado todavía había un cierto bullicio marginal con tránsito de personas más o menos normal pero el lunes siguiente ya empieza a ser fantasmal. Todavía hay muchas personas sin mascarilla a pesar de que se puede confeccionar una mascarilla casera bastante segura con retales y ropa que no sirve. De pronto nos hemos dado cuenta de que todo lo que acumulábamos en casa puede servir para algo. Ahora que veo con extrañeza en la tele películas en las que la gente se da la mano, se abraza, habla cerca de la otra persona y me pregunto cómo pueden hacer eso. También miro con extrañeza en la calle dos mujeres que van juntas andando y hablando muy cerca una de la otra y sin mascarilla, como si estuvieran haciendo un acto delictivo. Es que están haciendo un acto delictivo, o no, no lo sé. Oyes pasos y ves que alguien se acerca y empiezas a alejarte para que no pase cerca de ti. Hace poco más de una semana se veía como algo extraño no dar la mano a alguien y se daban excusas. Ahora solo con pensar en dar la mano a alguien te da terror. En el coche llevo toallitas, gel desinfectante que administro minuciosamente, guantes, bolsa de plástico para tirar las toallitas y zapatos para cambiarme. Y ya me pongo cualquier ropa para salir porque al llegar a casa va a ir toda a la lavadora. Y total ir bien o mal vestido ya da igual. A lo mejor alguien piensa que estoy exagerando pero cada día que pasa lo piensa menos. Hoy piensa que exagero menos que ayer pero más que mañana. A medida que el manto gris avanza y se hace más negro, lo anormal es más normal y poco a poco vas acostumbrándote a que esto es lo normal. La primavera es ahora mismo un tonto equinoccio que no sirve para nada. Pronto se decidirá aplazar la primavera al verano pero el astro rey, implacable, dictará su ley y mandará sus olas de calor. Antes nos pondríamos a temblar ante el calor, ahora queremos que venga todo el solsticio posible.

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