Cuatro cabalgan juntos

El otro mosquetero que quiere ser D´Artagnan es Pablo Casado, que espera la resolución del máster como si fuera espectador en primera fila de una película de Hitchcock.

A brasa

Llarena abandonado, el Estado vilipendiado, los españoles humillados y Franco en primera plana de los periódicos del mundo. Y todo por un sillón en la Moncloa, una pensión y un ego patológico.